La casa de Bernarda Alba,
de Federico García Lorca.
Escrita en 1936 y estrenada en Buenos Aires, en 1945, la Casa de Bernarda Alba se centra en la vida de ésta última que, tras la muerte de su segundo marido, decide recluirse y guardar riguroso luto junto a sus hijas. Pero dicho lucho es roto por la llegada de Pepe el Romano, que pretenderá a Angustias, la hija mayor. Federico García Lorca retrató, poco antes de su muerte, un drama de mujeres de España, donde la autoridad y el despotismo de Bernarda, los celos y las pasiones desembocarán en un trágico final.
Marianela, de Benito Pérez Galdós
Marianela, joven huérfana y de pobres atributos físicos, sirve de lazarillo de Pablo, joven ciego y de cómoda posición social, de quien se enamora. Éste joven, enamorado también de ella, recupera el don de la vista gracias a Golfín, un médico de mundo, el don de la vista. Recuperada su visión, Pablo creerá haber encontrado en la belleza de su prima a la mujer a quién prometió amor eterno. Marianela, sin poder reponerse del desencanto de su joven amigo, perderá todo aquello que la mantenía viva.
La compañía de las moscas,
de César Mallorquí.
Escrito por el escritor catalán, César Mallorquí, la historia nos traslada a la vida de Daniel, un chico joven y brillante cuya máxima ambición es convertirse en invisible. De su mente ha nacido Mr.Cristal, un extraño personaje que ayuda a la gente sin esperar nada a cambio. Sin embargo, la llegada de un nuevo profesor despierta en él su curiosidad; quiere saber por qué es tan especial y por qué no le interesa nada. Paralelamente, en el instituto se esta preparando un desastre; un joven, tratado cruelmente por su padre, siente como se va desmoronando su mundo y quiere terminar con todo lo que le rodea. Entre la realidad y la ficción, estos personajes demostrarán que, a veces, los verdugos no son más que las primeras víctimas.

